-
¡Buenos días doctor!
-
Buenos días Mujer de papel, ¿Qué le ocurre?
- Todas
las noche me arrugan ¿y no se que hacer?
- Mmmm,
veamos, túmbese en la camilla.
- Me
quito todas las letras o solo los dibujos.
- Las letras y los dibujos también.
“parece
el mal de la bola de papel.”
- ¿eso
es grave doctor?
-
Le daré unas pautas que a de seguir siempre antes de ir a dormir.
- ¡Mire
que yo no tolero ni lapicero ni borrador!
- Descuide lo que tiene que hacer es sencillo para un papel:
·
Asuma sus letras y
dibujos, no puede cambiarlas, acéptelas. Borrarlas a diario desgasta y siempre
vuelven a salir.
·
Manténgase lejos de
ambientes dañinos, como aire, fuego o agua.
·
No tenga miedo a
permanecer guardado, las carpetas son lugares seguros.
·
Tome este
plastificador, una vez dentro pocas cosas le harán daño.
-
Pero doctor a mi no me importa arrugarme, solo quería saber que
tengo escrito en mi cuerpo, ¡Todas las noches acabo durmiendo en la papelera!
- Amiga,
eso no se puede saber.
- ¿alguna
prueba no pueden hacer?
- Si,
hay doctores lectores, pero son muy caros, y al final el resultado es siempre
malo
-
¿Por qué?
- Cuando
alguien, hace una bola y la tira…
- Pero…también
pueden ser cosas bonitas que no se atrevan a decir…porque lo que no sabe
doctor, es que todas las mañanas, me recoge con cuidado, me estira y estira…y
suspirando me acaba guardando hasta el anochecer…
- ¡Vaya! Es algo increíble pensé que ya
estaba erradicado, apenas se escriben y mucho menos se leen, por eso no la
mandan: ¡esto escapa a mi control! ¡Es usted una carta de amor!
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