Te imaginaba distinto
Más triste.
Menos listo.
Metido en mis sueños
todas las noches
te hacías mi dueño.
La costumbre te hace aburrido
Perdido
Como hojas de papel
tus ojos resbalan sobre mi piel.
Sin que te miren, me vés
No soy de tu mundo ni lo seré jamás
Pero sabes que mi cuerpo se deshace
En tus manos de cristal
¿Por qué no me lo dices ya?
No hay comentarios:
Publicar un comentario